miércoles, 1 de noviembre de 2017

CRÍTICA DE: "Mirando atrás"





Título:Mirando atrás
Autor: Edward Bellamy
Editorial: Akal
Páginas:300

Justin West (probablemente un alter ego de Edward Bellamy) es un potentado de la clase alta del Boston de 1887. Prometido con Edith Batler, ambos esperan a casarse hasta que su nueva casa, alejada del núcleo urbano del Boston más degradado, esté terminada. West vive en una vieja casa colonial, muy céntrica y rodeada de nuevas fábricas, en la cual solo viven él y su sirviente, ambos muy preocupados por la larga temporada de insomnio que padece West. Para solucionarlo, recurrentemente acude a su mesmerizador de confianza para inducirle largos y profundos sueños (Mesmer y su fuerza animal fue el primer caso de pseudociencia investigado por una comisión científica internacional, auspiciada por Benjamin Franklin entre otros). Tras una de las inducciones habituales, West despierta con la sensación de que ha dormido mucho tiempo y con un completo desconocido ante sus ojos: el doctor Letee encontró su recién creada habitación del pánico enterrada en su jardín. Estaba en el año 2000, y la sociedad había cambiado por completo.

La sociedad que describe Bellamy, a través de West y las conversaciones que mantiene con el doctor Letee y su hija, Edith Leete, configuran una utopía socialista que ha dejado completamente atrás el egoísmo, el individualismo, la ineficiencia, la pobreza y la desigualdad del capitalismo. Todo el mundo recibe una tarjeta de crédito por los servicios prestados al Estado a través del ejercito de trabajadores. Con esa tarjeta de crédito se compra todo lo necesario en las tiendas comunales, con un innovador sistema de logística, se paga la vivienda, la educación y todo lo necesario para crear ciudadanos libres. Todo el mundo recibe el mismo crédito en la tarjeta, independientemente de las horas y del tipo de trabajo realizado. Todo el mundo está obligado a trabajar hasta la edad de 45 años, a partir de la cual los ciudadanos se retiran del servicio al ejercito del trabajo. La democracia era muy distinta de la democracia parlamentaria del Estados Unidos del siglo XIX: los trabajadores elegían a sus mandos y, estos, a los puestos de rango superior. Había separación por sectores de la producción y el requisito fundamental es que todos ellos tenían que haber pasado por todos los rangos anteriores. Los mandos altos y los presidentes del gobierno eran elegidos por los miembros retirados del ejército de trabajadores. Había una sección femenina con los mismos escalones e importancia.

Este libro tiene su importancia histórica porque, nada más y nada menos, está detrás del surgimiento del People’s Party en los Estados Unidos. Cuando el libro fue publicado, surgieron por todo el país cientos de sociedades, llamadas a sí mismas nacionalistas, seguidoras del libro de Bellamy (se llamaban nacionalistas pero poco tenína que ver con el movimiento político de igual nombre). El Partido del Pueblo llegó a superar el millón de votos a finales del siglo XIX, pero terminó desapareciendo e integrándose en el partido demócrata durante la IGM. Este libro se puede considerar algo así como el manifiesto fundacional de aquel partido.

ANEXO:

El libro está libre de derechos de autor por lo que está disponible en múltiples plataformas en la red. Aquí un ejemplo en wikisources

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