miércoles, 11 de mayo de 2016

LA REFORMA LABORAL EN FRANCIA COMO SÍNTOMA

Asistimos hoy a la firma, por parte del primer ministro francés Manuel Valls, de la reforma laboral más agresiva de la historia de Francia, por la inusual vía, en un sistema democrático, del decreto ejecutivo (1). No es un hecho aislado. Venimos observando cómo en el resto de Europa, sobre todo en la Europa periférica (Grecia, España, Italia, Irlanda, Países del Este y de la antigua Yugoslavia, etc.), cómo las reformas laborales se vienen sucediendo pero, esta es la primera vez que una de estas reformas tan lesivas con los derechos de los trabajadores afecta a un país de la Europa central (aquí deberíamos añadir 2 excepciones que, si más no, reforzarán la hipótesis que expondré posteriormente: Alemania, en la década de los 90 ya rebajó los estándares de protección laboral del estado del bienestar. Antes ya se había producido la misma rebaja en los países de la periferia como, por ejemplo, en España con la creación de las Empresas de Trabajo Temporal y el fomento del mismo. Actualmente, otro país de la Europa central, como Reino Unido, ha iniciado su propia senda de destrucción del estado del bienestar. Esta sería la segunda excepción).

La forma en la que se ha aprobado también es destacable: el decreto. Esta forma de legislar destruye, de forma objetiva, la separación de poderes y evita el control democrático del gobierno. Cuando esto sucede, estamos legítimamente autorizados a denominar a esta forma de gobierno como dictadura: un gobierno que legisla sin el control democrático del parlamento, sin el apoyo social y en contra objetivamente la mayoría de la población, además de contravenir la tan alabada separación de poderes de la que, de palabra, hace gala la democracia liberal. Subamos un peldaño el análisis. ¿Por qué todos los países de la Unión Europea están cercenando los derechos laborales de forma más o menos sincrónica? Existen varias explicaciones, todas ellas bastante lógicas:
  1. El neoliberalismo ha tomado ideológicamente las altas esferas Europeas y todos los líderes Europeos actúan por convicción cuando cercenan los derechos laborales; piensan realmente que así mejorará la economía y la situación social general. Realmente existe una élite europea de pensamiento único (2).
  2. China e India amenazan la supremacía Europea en la exportación de productos de alto valor añadido, base del estado del bienestar y de las elevadas ganancias del capital Europeo (directamente a través de las ventas o, indirectamente, a través de la capitalización de los ahorros de los Europeos). Esto ha empujado a todos los países, pero sobre todo, a los menos “productivos” desde el punto de vista del capital, a “competir por abajo” en salarios con estas potencias emergentes (3).
  3. Las clases más pudientes buscan dominar la sociedad mediante la precarización del trabajo, y por tanto de las condiciones de vida generales (edad de emancipación, nivel de estudios, niveles de conflictividad social) y generando bajos niveles de reactividad social ante el futuro que se avecina. En esta explicación primaría el componente teleológico, es decir, existe un plan establecido de antemano, para subyugar a la mayoría de la población (4).
En verdad, la hipótesis que defiendo, mezcla las 3 explicaciones en una sola y más amplia concepción teórica de cómo funciona la élite Europea: la élite Europea sería, fundamentalmente, distinta de la élite asiática, y estaría mucho más relacionada con la élite americana (podríamos hablar de élite anglosajona que domina a una élite Europea de segunda) y que, por tanto, tendría intereses distintos de la élite asiática (excluyendo Japón) y, por tanto, estaría interesada en mantener los márgenes de beneficios en Europa. Si la élite fuese mundial o, al menos, Euroasiática, la concepción sería global, maximizando los beneficios en todo el territorio de acción (fomentando elevados salarios en Europa y, por contra, perpetuando la explotación laboral en Asia oriental, como se ha venido haciendo hasta ahora). Además, existen pruebas bien documentadas (ver, por ejemplo, lo que el manual de Kerbo dice al respecto, ref. 2) de la existencia de una élite occidental con un tipo de ideología muy determinada que, con más o menos variaciones, podemos enmarcar dentro del concepto de neoliberalismo y el aspecto teleológico de esta hipótesis no sería del todo descartable. Todos hemos observado las múltiples reuniones a puerta cerrada que realiza la élite política y económica, los tratados de libre comercio que se cierran a espaldas del pueblo y de la prensa, o las reuniones de clubs elitistas donde asisten todo tipo de personalidades políticas, económicas y sociales ¿Qué se deciden en este tipo de situaciones? A falta de pruebas fehacientes, solo nos queda conjeturar y, visto el marco que presentan el resto de los hechos, la conjetura cae por su propio peso.

REFERENCIAS
  1. "El Gobierno francés aprueba la reforma laboral por decreto", Periódico Diagonal (Consultado el 11/05/2016).
  2. Kerbo, H. R. (2003). Social Stratification and Inequality: Class Conflict in Historical and Global Perspective.
  3. Conde Ruíz, J. Ignacio (2013) "Salarios: competitividad y competencia".
  4. Gonçalves, Riana "Ciudadanía/clases populares: el lado oculto de la dominación capitalista de clase" (consultado el 11/05/2016).

No hay comentarios:

Publicar un comentario